

CHIMBOTE NACIÓ COMO UNA PRIMITIVA ALDEA DE PESCADORES, FORMÓ PARTE DE GRANDES IMPERIOS DEL NORTE PERUANO, FUE LA CAPITAL DE LA PESCA Y EL ACERO
Y HOY ES LA CAPITAL DEL CEVICHE Y LA GASTRONOMÍA MARINA

Situada a 420 km de la capital peruana, Chimbote lidera la provincia del Santa y destaca como el motor demográfico de Áncash con más de 525,000 residentes. Su identidad está profundamente ligada a su pujanza portuaria y a su rol estratégico en la economía del norte del país.
Esta ciudad es también el epicentro de un talento culinario excepcional, donde cocineros y maestros del sabor resguardan una herencia forjada a través de ciclos de bonanza y corrientes migratorias que enriquecieron nuestro querido puerto.

"A diferencia de ciudades coloniales antiguas, Chimbote es un puerto joven que ha evolucionado notablemente. Su esencia actual reside en el vínculo directo con los recursos del mar y sus valles fértiles, elementos que garantizan la frescura inigualable presente en la gastronomía local".
Chimbote no jugó un papel importante en la política o la economía del Perú como República hasta la década de 1940, donde creció aceleradamente, pues pasó de tener 4.500 habitantes en 1940 a más de 166.000 habitantes en 1973.




La historia de Chimbote abarca desde asentamientos prehispánicos milenarios hasta su consolidación como un gran motor industrial y pesquero en el siglo XX.
La ocupación de esta zona se remonta a milenios atrás, cuando antiguas comunidades de pescadores se cautivaron con su geografía privilegiada y la riqueza marina de sus bahías. Aquellos pobladores levantaron muelles, centros ceremoniales, sistemas de riego y andenes que aún perduran. Testimonios de este pasado glorioso son el muelle ancestral ubicado en las faldas del cerro de la Juventud, la emblemática efigie del Señor de la Pesca encontrada durante una excavacion en el cerro San Pedro, así como los fascinantes hallazgos arqueológicos en el monte de Chimbote y la península del Ferrol.



Estas aldeas luego fueron asimiladas por grandes culturas como la cultura Chimu y Mochica, esta ultima, es reconocida por algunos historiadores como la cultura creadora de los primeros ceviches primitivos, se cuenta que, durante la faena de pesca en embarcaciones se solía comer el pescado crudo marinado con jugo de alguna fruta cítrica como el tumbo, sazonado con sal, hierbas locales y ajíes nativos.
Los pobladores de estas aldeas se dedicaron a la pesca, para lo cual usaban caballitos de totora, y a la obtención de productos forestales. En ese entonces la zona donde hoy se encuentra la actual ciudad de Chimbote era una zona pantanosa de donde obtenían la totora para sus embarcaciones.



Toda la región fue testigo del auge de estas civilizaciones, que erigieron templos, muelles, sistemas hidráulicos y áreas urbanas que hoy fascinan a la ciencia; no obstante, su declive sigue siendo un enigma histórico. Las hipótesis más plausibles sugieren catástrofes climáticas como El Niño, aluviones, maremotos o incluso actividad volcánica drástica.
Pese a tales eventos, su legado persiste en numerosos yacimientos arqueológicos repartidos por Chimbote: el Cerro San Pedro, la Península del Ferrol, el Monte de Chimbote y el Cerro de la Juventud.
Es vital fomentar la exploración científica y la puesta en valor de este patrimonio para rescatar los relatos de quienes forjaron nuestra identidad ancestral.




Durante la época colonial pocas personas vivían cerca de la Bahía de Ferrol pues, la mayor parte ocupaba lo que hoy se conoce como el distrito de Santa, no tuvo una fundación formal como ciudad colonial. Hacia el siglo XVIII y mediados del siglo XIX, funcionaba como un modesto caserío o caleta de menos de 100 habitantes dedicados a la pesca artesanal y al corte de leña.
Se cuenta que a finales del siglo XVIII, seis familias emigraron a Chimbote desde Huanchaco con los apellidos Beltrán, Ignacio, Arroyo Mendoza, Leitón, Morales y Díaz. Estas familias se establecieron inicialmente en lo que entonces se conocía como la Caleta Colorada. Debido a la procedencia de sus fundadores, este espacio fue bautizado como la Caleta de Huanchaquito, convirtiéndose en el primer barrio en la historia de Chimbote. Geográficamente, esta zona comprendía desde la actual Plaza 28 de Julio hasta las primeras cuadras del Malecón Grau, con el tiempo estas familias formaron la Comunidad Indígena de Chimbote y Coishco (CICC) creada formalmente en 1927, estableciendo el núcleo de la sociedad y la política local hasta la década de 1940.
Estos migrantes, conocidos históricamente como "huanchaqueros", llevaron consigo técnicas milenarias heredadas de las culturas Moche y Chimú, como la navegación en caballitos de totora y redes artesanales. Posteriormente, en este mismo barrio, la familia Munive instalaría el primer astillero de la localidad.
Este encuentro entre los indígenas pescadores de Huanchaco, los pobladores originarios del Valle del Santa y los criollos españoles sentó las bases demográficas del pequeño caserío, el cual —mucho antes del boom industrial y pesquero del siglo XX— apenas superaba el centenar de habitantes


En 1869, el congreso dio una ley autorizando al gobierno a emprender los estudios y solicitar presupuestos de varios ferrocarriles, entre ellos el de Chimbote a Huaraz. Esta decisión concitó la expectativa de los hermanos Meiggs. En 1871 comienza el crecimiento de la ciudad con la construcción de un ferrocarril hasta Huallanca.
En diciembre de 1871, cuando ya se había asegurado la construcción del ferrocarril de Chimbote, el Sr. Juan Gilberto Meiggs presentó al Gobierno un proyecto para la formación de la ciudad y el puerto, mediante un plano donde se ubicaba el muelle y la aduana, este plano fue trazado y replanteado por el eminente ingeniero Federico Blume Othon.



El 1ero de enero de 1872 Chimbote adquiere la categoria de Puerto Mayor, gracias al Decreto Supremo del presidente José Balta el 9 de diciembre de 1871.
Posteriormente el 23 de enero de 1872 Juan Gilberto Meiggs obtiene un Decreto Supremo por el cual se aprueba el plano definitivo para la formación de un pueblo en terrenos de su propiedad. Este pueblo es hoy la ciudad de Chimbote.
Pocos días después, el 12 de febrero de 1872 se inaugura el primer tramo del ferrocarril de Chimbote a Recuay, una de las obras de infraestructura más importantes del siglo XIX en la región Áncash.
Este ambicioso proyecto fue impulsado por el Estado peruano y ejecutado por el famoso empresario estadounidense Enrique Meiggs, conocido como el "Pizarro de los ferrocarriles", quien construyó gran parte de las vías férreas del país en esa época.


Esta monumental obra de infraestructura ferroviaria en el Perú operó entre 1876 y 1970, uniendo la costa de Áncash con la sierra a lo largo del valle del río Santa. Diseñado originalmente para llegar hasta el río Marañón, este sistema de transporte transformó la economía de la región al movilizar minerales, productos agrícolas y pasajeros.




Durante la Guerra del Pacífico (1880) los invasores chilenos a cargo del capitán Patricio Lynch dinamitaron las locomotoras en la estación de Chimbote, paralizando temporalmente el servicio.
Durante años, la administración estuvo dividida entre la empresa británica The Peruvian Corporation Limited y el Estado peruano, hasta que en 1944 la Corporación Peruana del Santa unificó todo el trayecto.
Lamentablemente, el devastador terremoto de Áncash de 1970 destruyó gran parte de las vías, túneles y puentes en la zona del Cañón del Pato. Debido a los altísimos costos de reparación y el auge del transporte por carretera, el ferrocarril fue abandonado definitivamente.
El 27 de noviembre de 1895 el Congreso de la República aprobó una ley la cual cambia de "pueblo de Chimbote" a "Villa de Chimbote". De ese modo se traslada la capital del distrito de Santa a Chimbote. Esta ley fue promulgada por el presidente don Nicolás de Piérola el 4 de diciembre de 1895. El municipio abre sus puertas en la primera cuadra de la avenida Bolognesi en 1896; con su primer alcalde el señor Rosalino Bernardi.
Años después, el 5 de diciembre de 1906, el Congreso del Perú aprobó la ley que dio origen al Distrito de Chimbote, separándolo del Distrito de Santa, y promulgada posteriormente mediante la Ley N° 417 el 6 de diciembre de 1906 durante el mandato presidencial de José Pardo y Barreda
Este nuevo distrito de Chimbote estaba formado por el puerto y las pampas de Chimbote. Las haciendas Tambo Real, Vinzos y Suchimán. Limitaba hasta la Provincia de Huaylas hacia el interior y el Distrito de Nepeña hacia el Sur. Su capital el puerto de Chimbote. Esta ley fué promulgada por el presidente José Pardo, el 6 de diciembre de 1906.


El 14 de abril de 1950, bajo la presidencia de Manuel A. Odría, la ciudad de Chimbote fue designada Capital de la provincia del Santa. Esta decisión respondió a la necesidad de reorganizar la vasta región costera de Ancash, cuya extensión dificultaba las gestiones legales y políticas de la época ante el evidente crecimiento de sus centros urbanos principales.
Como resultado de este proceso de modernización administrativa, el territorio original se dividió en dos: la actual provincia del Santa, con Chimbote a la cabeza; y la de Huarmey, estableciendo su sede principal en la ciudad de Casma.
Desde aquel decreto histórico, la jurisdicción de la Provincia del Santa quedó estructurada en distritos clave que reflejan su diversidad geográfica: Cáceres del Perú (Jimbe), Chimbote, Moro, Nepeña, Macate y Santa, consolidando el liderazgo regional que el puerto mantiene hasta nuestros días.


Chimbote no jugó un papel importante en la política o la economía del Perú como República hasta la década de 1940, donde creció aceleradamente debido a la pesca y la fabrica de acero, pues pasó de tener 4.500 habitantes en 1940 a más de 166.000 habitantes en 1973, la abundante fuente de trabajo que ofrecia ambas industrias atrajo a migrantes que llegaron de distintas parte del Perú en su mayoría de la sierra y el norte, asi como llegaron muchos extranjeros provenientes de distintos paises.





CHIMBOTE Y LA ERA DE LA PESCA Y EL ACERO
EL PRIMER PUERTO PESQUERO DEL MUNDO
A mediados de 1900, la Chimbote experimentó un crecimiento vertiginoso gracias al aprovechamiento masivo de la anchoveta. Chimbote se convirtió en la Capital Mundial de la Harina de Pescado y el primer puerto pesquero del mundo, atrayendo a miles de familias migrantes de todo el país y del extranjero. El boom de la pesca de Chimbote fue un periodo de crecimiento económico explosivo entre las décadas de 1950 y 1960.


El surgimiento de Chimbote constituye un fenómeno social fascinante en el Perú. De una pequeña caleta de pescadores artesanales se transformó en los años 50 y 60 en el primer puerto pesquero del mundo. Producto de iniciativas estatales y privadas, ciudad de encuentro entre todas las sangres, escenario de luchas sindicales y populares, Chimbote es un laboratorio social del Perú contemporáneo.



Este fenómeno llamó la atención de muchos estudiosos y escritores, José María Arguedas llevó a cabo una investigación sobre Chimbote, en base a la cual se propuso escribir una novela. Arguedas decía de Chimbote:
“Esa es la ciudad que menos entiendo y más me entusiasma”
El recogía con su grabadora las experiencias humanas de los diferentes protagonistas de este gran hervidero social, tratando de captar los encuentros conflictivos y creativos entre serranos y costeños, entre el mundo andino y la modernidad capitalista, prestando atención a los más golpeados.
Los escuchaba con lágrimas en los ojos. Trabajó su novela a la que tituló "El zorro de arriba y el zorro de abajo" hasta la víspera de su muerte, a fines de 1969.




El espectacular crecimiento de Chimbote es producto de la convergencia de dos acontecimientos económicos mayores: la puesta en marcha de la planta siderúrgica; y el boom de la producción de la harina de pescado. El desarrollo de ambas actividades generó grandes expectativas de empleo y de altos ingresos, provocando una avalancha migratoria hacia Chimbote.


A partir de 1955, el Perú comenzó a aprovechar enormemente la riqueza de su mar y llegó a construir la industria pesquera más grande del mundo. Gran parte de esta actividad se dedicaba a producir harina de pescado, un producto rico en proteínas que se utiliza principalmente para alimentar animales como cerdos y pollos.
Sin embargo, este crecimiento tuvo un costo muy alto para el medioambiente, especialmente en Chimbote, que se convirtió en el principal centro de producción de harina de pescado. Durante aproximadamente veinte años, la pesca intensiva y el crecimiento de las fábricas, sin controles ambientales adecuados, provocaron una grave contaminación.




En esa época de mayor apogeo llegó a concentrar decenas de plantas de procesamiento y una numerosa flota industrial enfocada en la exportación de harina y aceite de pescado.


En 1940, Chimbote era un pueblo tranquilo con apenas 4.000 habitantes. Treinta años después, se había convertido en el puerto pesquero más grande del mundo, con cerca de 200.000 habitantes y unas treinta fábricas de harina de pescado. Pero este rápido crecimiento también trajo graves problemas: el humo, los malos olores y los residuos industriales y humanos contaminaron la ciudad y su bahía. Lo que antes había sido un lugar de aguas limpias y abundante vida marina terminó convertido en un espacio muy afectado por la contaminación. En otras palabras, el desarrollo económico del país se logró, en parte, a costa de la salud de sus habitantes y del deterioro de su entorno natural.




Este capítulo busca mostrar una parte de la historia del desarrollo del Perú que muchas veces se deja de lado: las consecuencias que la industrialización tuvo en las ciudades alejadas de Lima. La mayoría de los estudios se han concentrado en Lima y Callao, pero la historia de Chimbote permite entender cómo las decisiones económicas tomadas desde los centros de poder afectaron la vida de los trabajadores, las comunidades y la naturaleza en otras partes del país.
Mirar esta historia desde Chimbote nos ayuda a comprender que el crecimiento económico no solo debe medirse por la riqueza que produce, sino también por sus consecuencias para las personas y el medioambiente.



LA PRIMERA FABRICA DE ACERO DEL PERÚ
El 9 de mayo de 1956 nace la primera fabrica de acero en el Perú SIDERPERU, al principio fue una empresa estatal fundada con el nombre de Sociedad de Gestión de la Planta Siderúrgica de Chimbote y de la Hidroeléctrica del Cañón del Pato (SOGESA) la cual atrajo un gran número de inmigrantes de la costa norte y de la Sierra del Perú. Paralelamente, se impulsó la industria del acero con la instalación de la planta siderúrgica, consolidando su perfil obrero e industrial.




El 21 de abril del año 1958 fue inaugurada la Planta Siderúrgica de Chimbote por el Presidente del Perú Manuel Prado Ugarteche, justamente en el día de su cumpleaños N° 69. En esta fecha, el mandatario conectó la llave que encendió el horno de la Planta de Hierro, poniéndolo en operación con la energía de Huallanca. El funcionamiento de este primer equipo, sirvió para el entrenamiento del personal peruano que operaría la planta siderúrgica.


La planta de hierro consta de un edificio de 60 m de largo por 25 de ancho y 32 m de altura y en él se encuentran instalados dos hornos eléctricos tipo Tysland-Hole para producir 60 mil toneladas de arrabio por año.
En la planta de acero de 72 m de longitud, 18 m de ancho y 28 de alto; están instalados dos hornos eléctricos de acero de 5 m de diámetro cada uno, con capacidad para producir 25 toneladas de acero de colada y una producción prevista de 66 mil toneladas de lingotes de acero al año.
La planta de laminación está formadas por un edificio compuesto de seis pabellones paralelos, donde se han instalado los hornos, laminadoras y secciones de acabado de perfiles comerciales.
Lamentablemente el desordenado crecimiento de la industria que producía harina de pescado en la ciudad, provocó una contaminación extrema, debido a la falta de control de los residuos que las fabricas vertían en la hermosa bahía del Ferrol, luego, la demanda de la harina de pescado tuvo una caída a nivel mundial trayendo consigo el final del auge pesquero y el cierre de varias fabricas en Chimbote.
En el año 1992 durante el gobierno del ex dictador Alberto Fujimori, SIDERPERU fue incluida en el programa de privatización mediante el Decreto Supremo Nº 291-92-PCM lo que trajo consigo el desempleo para muchas familias, de esta manera Chimbote cerró su ciclo como Capital de la Pesca y el acero, pues estas actividades que trajeron abundancia en su momento no volvieron a ser eje de su economía.


EL TERREMOTO DE 1970
El 31 de mayo de 1970, un devastador terremoto azotó la región de Áncash, destruyendo gran parte de la infraestructura de Chimbote. La ciudad renació gracias al esfuerzo, la solidaridad y la fortaleza de sus habitantes, conocidos como chimbotanos.




El terremoto de Chimbote o de Yungay ocurrió el 31 de mayo de 1970 a las 15:23 horas, con una magnitud de 7.9 y una intensidad de grado IX (violento) en la escala de Mercalli, su epicentro fue a 20 km en el mar de Chimbote, el movimiento telúrico tuvo una duración aproximada de 45 segundos.
La ciudad de Chimbote sufrió daños severos, el colapso de gran parte de su infraestructura y muelles gravemente dañados.




El terremoto fue ampliamente sentido en toda la costa y sierra del departamento de Ancash y en regiones limítrofes del sur y norte del Perú. En la sierra el sismo produjo desprendimiento de un casquete de hielo y rocas del nevado Huascarán, lo que resultó en un aluvión que sepultó la ciudad de Yungay, cobrando la vida de aproximadamente treinta mil personas de las que solo hubo doscientos supervivientes, entre ellos un gran número de niños que asistieron a un circo alejado de la ciudad cuando sucedió el aluvión.




Este terremoto es considerado como el más destructivo y devastador en la historia del Perú, no tanto por su magnitud, sino debido a la gran cantidad de pérdidas humanas que ocasionó. Afectó gravemente la región de Áncash y varias provincias de los departamentos de Huánuco, Lima y La Libertad, causando daños considerables en un área extensa de aproximadamente 450 km de longitud y 200 km de ancho a lo largo de la costa y la sierra peruana.


1991: CHIMBOTE Y EL CÓLERA
La ciudad de Chimbote fue uno de los principales epicentros y puntos de entrada de la devastadora epidemia de cólera en Perú que estalló a finales de enero y principios de febrero de 1991. Chimbote vió colapsar sus hospitales y centros médicos en cuestión de días debido a la masiva llegada de pacientes con diarrea aguda severa y deshidratación.
Solo en 1991, el Perú acumuló más de 322,562 casos sospechosos y cerca de 2,909 fallecidos, convirtiéndose en uno de los episodios de salud pública más severos de América Latina en el siglo XX.


El gobierno declaró la emergencia sanitaria nacional, instaló unidades de rehidratación y carpas médicas de emergencia, promovió la cloración del agua y reforzó las normas de control bromatológico para alimentos y productos hidrobiológicos. El Dr. Manuel Izaguirre relató cómo enfrentó la crisis del cólera en Chimbote y destacó la importancia de la organización sanitaria y la participación comunitaria.
A fines de enero de 1991, la bacteria Vibrio cholerae llegó al Perú. Aunque el mundo ya había enfrentado epidemias similares, en nuestro país el cólera permaneció al menos diez años, en medio de la violencia terrorista y el fenómeno El Niño. Los primeros casos se reportaron en Chancay, Chimbote y Piura, donde las personas llegaban con dolores musculares, diarrea y vómitos persistentes, síntomas que pronto desbordaron la capacidad de los hospitales de la zona.
El Dr. Manuel Izaguirre Sotomayor, pediatra que integró el cuerpo médico que enfrentó la crisis, recordó que las primeras semanas fueron caóticas.


“Se llegó a tener 20,000 contagiados graves en una semana y más de 322,000 en 1991”, relató en el ciclo de conferencias de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad San Ignacio de Loyola. En Chimbote, el especialista encontró escasez de soluciones de dextrosa, falta de vías de administración, desorden en la atención y un lento manejo de la velocidad de infusión.
“Los hospitales Guzmán Barrón y La Caleta se llenaron, y hasta los pasadizos se convirtieron en salas de atención improvisadas”, afirmó. Ante la crisis, el Dr. Izaguirre, junto con otros expertos, reorganizó el tratamiento. Se instaló un área de triaje y una unidad de tratamiento rápido que permitiera la rehidratación efectiva de los pacientes, reduciendo el riesgo de complicaciones y mejorando la respuesta médica.






EL ARTE EN CHIMBOTE
El arte en Chimbote y la Provincia del Santa se manifiesta en la zona desde épocas milenarias, en la actualidad podemos disfrutar del arte en espacios culturales activos, expresiones de plásticas urbanas, el exquisito arte culinario, la danza, música, teatro experimental y talleres comunitarios que revaloran la identidad provincial y la memoria local.






Chimbote y la Provincia del Santa es una tierra de talentosos artistas que dejaron y hasta hoy siguen dejando huellas en la sociedad, el arte es un pilar fundamental para el desarrollo de una ciudad, por ello te invitamos a conocer mas sobre el arte en Chimbote y la Provincia del Santa en el siguiente link:


Créditos:
Miguel Salazar
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